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domingo, 15 de marzo de 2009

Medios de comunicación: formas, contenidos y dominación


Para el Socialismo del Siglo XXI

Por: Miguel Guaglianone

Estamos inmersos hasta el cuello en un proceso que se ha dado en llamar la “guerra de cuarta generación”. Este proceso parte de la hegemonía actual de los medios de comunicación masiva, y el enfrentamiento que todos aquellos que intentamos lograr un mundo mejor, mantenemos con esa situación, intentando generar una respuesta. Los medios han formado una red integrada que cubre toda la Tierra, distribuida a través de un sistema de telecomunicaciones global y que es manejada en forma coordinada por seis o siete cadenas internacionales, que elaboran y proporcionan toda la comunicación masiva que se disemina a través del orbe.

Y como veremos, los medios no sólo proporcionan al mundo su versión propia de la información, sino que también son en el más importante elemento de dominación contemporáneo, al alienar a los receptores (nosotros) a una cosmovisión (Weltanschauung, al decir de los filósofos alemanes) impuesta desde los países del Norte. El propio concepto de “información” es parte de esa alienación, al basarse en el paradigma impuesto de que vivimos o vamos hacia una “sociedad de la información”, elemento esencial para la organización global, que es inevitable y que constituye el mejor de los mundos posible.

Desde el momento en que la especie humana descubrió una forma distinta de agruparse, la civilización, que se constituyó en un sistema diferente al de la organización tribal y permitió la concentración de grandes conglomerados humanos y el aprovechamiento de su capacidad de producción (no sólo en el aspecto material, sino fundamentalmente en el aspecto cultural); aparecieron conjuntamente nuevas formas de distribución del poder para permitir el funcionamiento grupal de esos grandes contingentes de población.

En las veinticuatro civilizaciones conocidas (según Arnold Toynbee[1]) ha estado presente esa redistribución del poder, que puede sintetizarse de esta manera: existe una minoría dominante que acapara y administra el poder individual y colectivo de toda la población y lo utiliza según sus concepciones y sus intereses. Los dos modos fundamentales en que esta minoría logra controlar y mantener el poder son el terror y la persuasión (a través de la difusión de una ideología o de una propuesta espiritual, al decir de Toynbee)[2].

Vivimos hoy en una época en la cual el terror no es el factor principal (aunque no deje de estar presente) de la dominación. El factor principal de control es la persuasión, la herramienta para mantener la hegemonía. En nuestra contemporaneidad, este factor tomó nueva forma e importancia, sobre todo después de la segunda guerra mundial[3]

Se ha convertido en el mecanismo más eficaz manejado por la minoría dominante, para controlar y dirigir a las grandes masas de personas que habitan el mundo. Los medios de comunicación y su tecnología son hoy las herramientas concretas para lograrlo.

Facetas de la dominación a través de los medios

En un trabajo anterior[4] estudiando los modos y maneras en que los medios condicionan el pensar y el vivir de las gentes, establecimos algunas categorías de referencia। Descubrimos que las propuestas impuestas por el sistema de medios de comunicación globalizado difunden y condicionan (alienan) a sus receptores en diferentes formas y a distintos निवेलेस:

En resumen:
1) Estimulan y colaboran en formar una mentalidad de consumo। Esta condición empezó a ser sistemática a partir de los años 50 del siglo pasado (Vance Packard fue uno de los primeros en analizar y denunciar el fenómeno). A través de la publicidad, y aún más allá de ella, los medios han comunicado no sólo las propuestas de consumo explícitas, sino que comenzaron a manejar la emocionalidad de los receptores (ahora consumidores) para vender más, pero también para imponer el “american way of life” de los EE.UU. que se había convertido en la cabeza del sistema de dominación imperial del planeta.
2) Determinan posiciones políticas e institucionales. No sólo operaron en ese aspecto, sino que a partir de la propaganda de guerra, desarrollaron la implantación de posiciones políticas y comenzaron a propagar la vigencia hegemónica de las instituciones sociales y políticas del centro del Imperio, convirtiéndola en ideales a establecer en todo el planeta.
3) Proponen y generan valores y patrones de conducta. Por repetición sistemática, por hábito, valores y patrones de conducta propuestos por los medios, van alterando el sistema de creencias (asociado a nuestro cerebro básico, o cerebro R) de los receptores (nosotros), condicionándolo hacia las propuestas que nos están formulando, hasta que ellos se convierten en lo “natural”. Una manera de percibir esta imposición de patrones y valores, es estudiar en sus mensajes cotidianos los supuestos éticos o estéticos implícitos en ellos.
4) Generan una nueva cotidianeidad de vida। Los cambios que nos imponen los medios se van reflejando en la variación de lo cotidiano de la vida de las gentes. El “modo de vida” que proponen constantemente (a partir de un sistema que es ya una forma de educación continua) se va haciendo carne en grupos humanos cuya forma de vida autóctona es ajena a esas propuestas, y genera el fenómeno de simulacro de vida que se va convirtiendo en usual en esos grupos.
5) Crean la Realidad Virtual. Todas estas facetas útiles para intentar profundizar en el análisis, en realidad se presentan simultáneamente, dentro de un proceso holístico y complejo donde sus acciones e interacciones van cambiando y generando en cada momento las propias características del proceso. La generación y difusión de esa realidad virtual va más allá de lo percibido en la creación de un escenario televisivo para el bombardeo de Bagdad en la primera guerra del Golfo, o de la invasión a Somalia sincronizada en el tiempo para las cámaras de CNN, o en el caso de nuestro país, la creación cinematográfica (por lo preparada) de los sucesos de Puente Llaguno. En definitiva esa realidad virtual nos impone una cosmovisión, una forma de ser y estar en el mundo que nos es ajena y que establece y refuerza la dominación. Su objetivo principal es generar la mejor forma de control, lograr que los dominados piensen y vean el mundo con los ojos de los dominadores.

Formas y contenidos

El propósito fundamental de estos trabajos es colaborar en desentrañar la acción de los medios, para poder generar una respuesta efectiva (entender como es y como piensa el enemigo, según el Sum Tzu, el milenario tratado chino sobre la guerra). Solo podremos combatir realmente en esta guerra de cuarta generación (en la cual contamos con el handicap en contra de no disponer del poder y los recursos millonarios del adversario) si somos capaces de generar una alternativa propia, nuestra y diferente, capaz de enfrentar la hegemonía.

Pero la acción de los medios es tan alienante, que sus supuestos están dentro de nosotros mismos. Aún aquellos que desde hace muchos años hemos resistido y enfrentado la dominación, hemos estado expuestos (nos hemos formado bajo) al poder de los medios. Generalmente intentamos enfrentarlo usando los mismos criterios que nos han impuesto.

Donde mejor se puede percibir este fenómeno, es en la confusión presente entre formas y contenidos que (con honrosas excepciones) podemos ver en los intentos que estamos realizando por crear una comunicación alternativa y contestataria.

La división entre forma y contenido de los procesos viene directamente del pensamiento positivista y racionalista europeo, y ha sido uno de los paradigmas sostenidos por la actual hegemonía del Norte. Es parte de la discusión que comenzara a concretarse a partir de las respuestas del pensamiento revolucionario del siglo XIX, que incluye entre otras facetas las relaciones entre los medios y los fines,

En lo que respecta a los medios, ya a fines de la década de los 60, Marshall Mc Luhan mostró, en un pequeño pero fundamental libro[5], apoyado por la fuerza de las imágenes (manejadas magistralmente por Quentin Fiore), como los propios medios eran el mensaje. Ya estaba claro de que los medios eran algo más que un vehículo para transmitir contenido, ellos mismos (su propio formato) eran parte del mensaje comunicado.

Por eso, cuando creemos que nuestra labor como comunicadores contestatarios consiste meramente en sustituir contenidos, empleando los mismos formatos existentes, estamos sin percibirlo, repitiendo los mecanismos de alienación y dominación que nos han impuesto.

En general, y en el caso particular de los medios, forma y contenido son parte del mismo mensaje, son un sistema integral de comunicación. Los formatos están absolutamente determinados por la intención del mensaje y constituyen una parte fundamental de él.

El noticiero de TV

La mejor forma de mostrar (mostrarnos) como esto es así, es realizar el análisis de los formatos utilizados por los medios y percibir que se oculta detrás de ellos. El espacio necesario para hacerlo con todos los formatos y con la profundidad necesaria, excede con mucho la extensión de este trabajo. Limitémonos entonces a realizar una investigación somera de uno de esos formatos, como ejemplo de lo que queremos decir.

Por supuesto que consideraremos la televisión. Este es hoy el medio de mayor penetración y de mayor influencia. Sólo en los Estados Unidos, el 15% de la población lee libros, el 20% lee periódicos, y casi el 70% de la población utiliza la televisión como único medio de “informarse, entretenerse y educarse”[6]. En nuestros países periféricos, donde el analfabetismo es mayor, los porcentajes deben ser aún más intimidantes. De ella vamos a considerar el formato del noticiero, intentando un análisis que desentrañe su estructura[7].

Supongamos que venimos del espacio exterior, conocemos a los seres humanos, pero sabemos poco de su cultura. Queremos estudiarla investigando sus telecomunicaciones. Escaneamos sus transmisiones de televisión. Constatamos que la mayor parte de las señales, transmiten sistemática y periódicamente un espacio de duración limitada (entre media y una hora) de formato repetitivo.

En este formato asombra el mantenimiento de patrones muy similares. En general el espacio comienza con una presentación donde se despliegan todos los medios tecnológicos de generación de imágenes (caracteres e ideogramas en volumen, en movimiento, en transformación) acompañados por sonidos armónicos de gran similitud.

Inmediatamente aparecen en escena unos extraños personajes. Parecen ser seres humanos, pero sólo aparecen unos medios cuerpos. Estos medios cuerpos pueden ser uno o dos (nunca más). También puede variar el género, la hembra o el macho de la especie humana, o en caso de ser dos, las combinaciones posibles. Estos “bustos parlantes” miran la cámara fijamente, alternando sus miradas con papeles, o con un computador portátil que tienen debajo. Los planos de cámara son notoriamente los mismos, planos medios dónde nunca aparece un primer plano, pocas veces se realiza un zoom y si existe algún plano abierto es al principio o al final de su discurso. Extrañamente, no importa de dónde provenga la transmisión, la vestimenta de estos seres es muy similar (incluidos los maquillajes de las hembras). El escenario en que se encuentran es curiosamente repetitivo en su distribución espacial. Sets cerrados, con paredes decoradas de estética muy análoga, o con muchas pantallas que transmiten diferentes imágenes. En algunos casos aparecen de fondo otros medios cuerpos, como si se encontraran en una sala con múltiples escritorios con computadores.

El discurso de estos medios cuerpos (que nunca va acompañado de sonidos de apoyo) se alterna a lo largo del espacio con la transmisión a pantalla completa de imágenes descriptivas de lo que parecen ser acontecimientos diversos. En algunos casos aparece (a partir de la segunda mitad del espacio o cerca del final) un nuevo protagonista. Puede ser otro medio cuerpo, o sorpresivamente a veces aparece por primera vez un ser humano completo de pie, también tomado a plano fijo.

El espacio se cierra con nuevas proezas en generación de imágenes o en algunos casos con planos medios abiertos, y nuevamente acompañados con sonidos y caracteres móviles o fijos que se insertan en la imagen.

Esta breve descripción estructural, nos permite ahora, siendo seres humanos que vivimos en el mundo, realizar algunas apreciaciones. En primer término, el noticiero de TV es un escenario, un “teatro de la objetividad noticiosa”. Como toda representación exige de la creación de un guión, una puesta en escena, una actuación y una dirección. Es una representación que está basada en la credibilidad que el receptor tenga del mensaje que transmite. Esto explica los medios cuerpos y la mirada fija en la cámara. Se trata de generar, simulando una conversación, confianza y credibilidad en el espectador. Así tenemos la sensación que están conversando con nosotros. Quien me habla me mira casi constantemente, apenas baja su mirada hacia los papeles en la mesa o hacia su laptop. Aún ese desvío de mirada (que técnicamente no sería necesario, ya que existe el telepromter), me dice que no me endilga un discurso aprendido de memoria, sino que sabe de lo que me habla pero que a veces necesita una guía para su discurso. Es un “interlocutor cercano a mí”, de allí los planos constantes. Es muy serio, con voz muy trabajada (es un profesional del manejo de la voz), establece un discurso sin emocionalidad (mantiene un tono de voz constante), que me dice de su “objetividad”.

¿Para qué es necesario todo esto? Para que quien recibe el mensaje no ponga en duda la “realidad de la información”. La representación simula que una elección intencionada y arbitraria de eventos, así como su forma de presentación, que tienen una alta carga de subjetividad o intencionalidad, es una “realidad objetiva” de la cual el medio sólo es un vehículo para llevarla a nuestros hogares.

Pero llega aún más allá, el análisis semiótico que tomamos como referencia concluye diciendo que sería bueno que el formato mostrara al espectador también la forma como se elabora, el proceso de trabajo de quienes crean el noticiero. Pero en el mundo en que vivimos, dónde la comunicación masiva tiene sus intenciones e intereses, eso no será nunca así. Si nos mostraran como se elabora el noticiero, quedaría a la vista cuánto éste tiene de creación con objetivos propios, y haría transparente que no es una “ventana al mundo”, sino una visión parcializada de sus productores.

Algo de historia

El formato actual del noticiero de TV nace a fines de los años cincuenta en los EE.UU. Las transmisiones de la BBC de Londres, que fueron pioneras, mantenían un formato diferente, que era el de los noticieros cinematográficos creados a fines de la década de los veinte (que también sería interesante estudiar). No fue una casualidad la estructuración de este nuevo formato, respondía al cambio de centro hegemónico dentro del cual se gestaba. La cultura norteamericana generó un formato para la comunicación muy asociado al show y a la teatralidad que venían desarrollando desde la revista musical y desde Hollywood. Este formato ha ido perfeccionándose durante todo el siglo XX y hoy constituye un bloque cerrado que ha conseguido imponerse a nivel global.

Y lo que muestra hasta que punto es una hegemonía impuesta, es esa homogeneidad de formato, de estéticas escenográficas, de vestuario y aspecto de los presentadores, que se da para difusores y receptores del mensaje, de culturas, lenguas y visiones del mundo diferentes.

Conclusiones

¿Son o no entonces los formatos comunicacionales que nos bombardean constantemente, una herramienta más de la dominación?

Creemos que sí, y que es una labor fundamental desentrañar estos mecanismos de control, para ser capaces de generar los sistemas propios para liberarnos. Vernos y comunicarnos con nuestros propios ojos[8] y nuestros propios valores, y nuestra propia visión del mundo.

Como las capas de la cebolla, vamos descubriendo que la batalla por llegar a ser nosotros mismos tiene varios niveles de complejidad, y que solo podremos darla si logramos tener en cuenta y combatir en todos los frentes.


[1] Estudio de la Historia, compendio, Arnold Toynbee, Alianza Editorial, Madrid, 1970

[2] “Apuntes sobre el poder”, Miguel Guaglianone, Red Voltaire, http://www.voltairenet.org/article130304.html#article130304

[3] Ver: Las Formas Ocultas de la Propaganda, Vance Packard, Hermes, México, 1998

[4] Los modos de la Alienación, Miguel Guaglianone, http://www.voltairenet.org/article156625.html#article156625

[5] El medio es el masaje, Marshall Mc Luhan y Quentin Fiore, Editorial Paidós, Madrid, 1988

[6] Documental “Zeigeist”, Tercera Parte, Google Vídeo, http://video.google.com/videoplay?docid=8883910961351786332

[7] Utilizamos como base para el análisis, actualizándolo y determinando los “contenidos ocultos” del formato, el análisis semiótico del libro “El objeto Cultural y sus Sentidos”, capítulo “Apuntes para una análisis del teleinformativo”, de Roco Mangieri, ULA, 1998

[8] Parafraseando a “Vernos con nuestros propios ojos”, Aram Aharonian, Fondo Editorial Question, Caracas, 2007

miguelguaglianone@gmail.com


El agente naranja de la soja

Paraguay

Guillermo Posada

Una familia campesina del paraje Pirapey llevará a juicio a la empresa norteamericana Monsanto por la muerte de un chico rociado con Roundup, el plaguicida utilizado en los campos sembrados con soja transgénica. Los dos productores que aplicaron el químico ya fueron condenados por la justicia paraguaya como responsables directos de la muerte del niño. La historia de Silvino Talavera interpela sobre el papel de la soja en la economía de varios países.

Esa mañana Silvino Talavera tenía 11 años. Mientras lavaba ropa en un arroyo cercano al rancho donde vivía, su madre lo mandó a hacer los mandados. Esto es: ir hasta un almacén ubicado a unos 3000 metros de su casa, comprar carne y fideos, y volver con la compra para que su hermana cocine el almuerzo de toda la familia. A las 10 horas del 2 de enero de 2003, acompañado por su primo Gabriel Villasboa, Silvino partió a cumplir la orden materna con rapidez: a la tarde debía ir a la escuela y no le gustaba llegar tarde.

Por eso se apuró y al regresar se topó con una fumigadora que lo roció completamente con un combinado químico, generándole la muerte a los pocos días tras una cruel agonía.

Ni Silvino ni su mamá, Petrona Villasboa, podían imaginar que a los pocos días una espantosa agonía terminaría con la vida del chico que quería estudiar, que el hijo de una pobre –pobrísima- familia campesina de Pirapey, paraje ubicado a unos 130 kilómetros de Encarnación, se convertiría en un caso testigo sobre las consecuencias que puede implicarle a la población la aplicación de agroquímicos, en los campos sembrados con soja. El papel de la transnacional Monsanto es fundamental para entender cómo una empresa, que se negó a informar durante décadas las consecuencias para la salud de sus productos químicos, venda plaguicidas asegurando que son inocuos para las personas y animales.

El caso, además, incluye las muertes de un sobrino de Silvino, que falleció por problemas genéticos generados por la intoxicación de la madre, y de un tío, asesinado a puñaladas tras realizar la familia las denuncias por la muerte del menor।

El niño


«Le gustaba la música, quería una guitarra», cuenta Juan Talavera, padre de Silvino. El hombre, de 51 años, tiene un perfil mustio, cara aindiada y una camiseta de Flamengo Fútbol Club tan ajada que da ganas de llamarlo a Romario para que le consiga una nueva. Flaco pero de huesos grandes, se nota que no ha comido bien. Pero eso no le ha impedido criar a 10 hijos junto a su mujer, trabajando unas 5 hectáreas de campo. «Antes que nos tiraran el veneno teníamos chanchos, conejos, gallinas. Pero todo lo mató el alemán con el veneno. Perdimos un hijo, pero además ese hombre jodió económicamente a toda la familia», dice Juan. «Quedamos ultimados», afirma cuando quiere decir «deprimidos», «no teníamos más ganas de trabajar y costó mucho volver a empezar. Hasta una vaca lechera nos mató para que no le hagamos juicio», cuenta lentamente.

Juan, como el resto de la familia, siempre habló en guaraní. Hace apenas unos años que se expresa en castellano, un enorme esfuerzo que le exige pensar en su lengua original, y traducir antes de abrir la boca. Petrona lo mira y asiente, sólo algunos de sus hijos entienden el idioma de Don Quijote. Pero todos tienen claro que Monsanto, empresa que produce el agroquímico que se llevó a Silvino, alcanza dimensiones que Cervantes nunca imaginó para los molinos del ingenioso hidalgo.

De otra forma, es difícil entender que un productor agropecuario rocíe intencionalmente a un chico de 11 años con un plaguicida porque le tiene inquina a una familia por formar parte del movimiento campesino paraguayo que se opone al monocultivo sojero.

«Nosotros nos oponemos al modelo transgénico que se promueve en Paraguay, pero nunca le ocupamos su tierra». Talavera se refiere al productor agropecuario Hernán Schlender Thiebeaud, dueño de las tierras colindantes con su lote de tierra. También habla de Alfredo Lauro Laustenshlager Jaroszuk, capataz del campo del primero. Ambos fueron condenados por un tribunal penal de sentencia de Encarnación bajo la figura de homicidio culposo el primero, por bañar con plaguicida a Silvino. Laustenshlager fue penado por producción de riesgos comunes ya que dos días después a ser rociado Silvino intoxicó a toda la familia, fumigando la casa donde viven, produciendo una intoxicación masiva a los Talavera.

Ahora, tras demostrarse jurídicamente que el plaguicida Roundup es el responsable de la muerte de Silvino, la familia se propone denunciar a la transnacional Monsanto por informar que el producto químico no es peligroso. Ever Velásquez, abogado de los Talavera, le dijo a este cronista que demandará civilmente a la empresa norteamericana y al Estado paraguayo. «A Monsanto lo denunciaremos por publicidad engañosa.

Mientras la Organización Mundial de la Salud dice que el Roundup es un tóxico clase 1 (el más peligroso en la escala) la empresa sostiene que no genera consecuencias a la salud de la población. Al Estado lo vamos a demandar como responsable solidario ya que durante el gobierno del presidente Nicanor Duarte Frutos se le bajó la categoría de peligrosidad del Roundup de 1 a 4. Antes estaba catalogado como 1», señaló Velázquez.

Los hechos


Cuando Silvino volvía del almacén con las cosas que le había pedido su mamá, el 2 de enero, caminó al costado de un lote de soja propiedad Schlender, un sendero que habitualmente usaba su familia, junto a otras que viven en la zona. Unos 100 metros antes del rancho, el chico se topó con el productor agrícola que lo roció desde una máquina fumigadora. Después, el empresario se defendió diciendo que las plantas de soja, le habían impedido ver al chico.

Silvino no pudo eludir el rápido movimiento de la máquina, y junto con la carne y los fideos que llevaba en la bolsa, fue totalmente bañado con el agroquímico. Sin decirle nada a su madre, al llegar a la casa, el niño se sacó la ropa envenenada y se fue a lavar con el agua del pozo. Después se tiró a dormir, ya agitado. «Como siempre nos habían dicho que el Roundup no era peligroso él no dijo nada», cuenta Petrona.

Ignorante de lo ocurrido, la hermana del chico preparó un guiso de fideos con carne que toda la familia comió, incluido Silvino a quien su mamá tuvo que insistirle para que dejara la cama. El chico no se sentía bien y se negaba a levantarse. «Me llamó la atención, siempre era de buen comer pero ese día no quería probar nada. Le picaban los ojos y le dolía mucho la cabeza», recuerda la mujer.

Al rato todos comenzaron a descomponerse। Vómitos y diarreas dejaron a la prole de los Talavera con un cuadro de grave intoxicación. Juan les hizo un té con yuyos medicinales y se llevó a la más pequeña, de 3 años, a un dispensario ubicado a 10 kilómetros sobre al ruta que une encarnación con Ciudad de Este. Aún no sabían cuál era la causa del malestar.

En el centro de salud, un médico dijo que la chica estaba intoxicada, le dio unas pastillas y recomendó reposo y dieta para toda la familia. Al volver Juan supo la verdad, pero decidió esperar pensando que con un poco de ayuno y las hierbas medicinales que su padre y su abuelo usaban para curar «cólicos y males por el estilo», todo pasaría. Pero el Silvino no mejoró.

Dos días después, según consta en el relato de la sentencia judicial, durante el mediodía, Alfredo Lauro Laustenshlager Jaroszuk se acercó con la fumigadora hasta otro lote de soja que se encontraba a 15 metros de la casa de los Talavera। Ayudado por una suave brisa que iba en dirección al rancho, el productor abrió las válvulas de la maquina y, deliberadamente, roció con el plaguicida a toda la familia, ayudado con el viento. En el juicio Laustenshlager adujo que él sólo fumigó su soja pero que no tenía intención de perjudicar a los Talavera. El tribunal no le creyó.

«Tuve que poner a los chicos debajo de un plástico para que no respiren el veneno. A Silvino, que estaba peor de todos, también lo traje, pero todos respiramos. El agroquímico me mató a todos los animales que tenía, además de envenenarme una pileta que teníamos para criar algunos peces para comer. Nada quedó de todo aquello», dice Juan.

Cuando pasó el chubasco de Roundup, y Laustenshlager se fue, Petrona vio que su hijo, cada vez en peor estado, se quejaba de intensos dolores en todo el cuerpo. Desesperada, lo llevó al dispensario. De allí los derivaron al hospital de Encarnación.

A pesar de su asepsia, el relato judicial estremece: «Siendo las 13.30 horas aproximadamente, llegan al Hospital Regional de la ciudad de Encarnación. El menor Silvino Talavera, llega con signos de schock, sudoroso, pálido, obnubilado (entre dormido y despierto) con fiebre alta (39º grados) y es atendido por la doctora Fátima Elizabeth Insfran de Rodríguez, llevándosele inmediatamente a la sala de primeros auxilios, donde sufre un primer paro cardiorrespiratorio, y a través de técnicas de resucitación, el paciente se recupera, transcurridos unos quince minutos del primer paro vuelve a sufrir otro paro cardiorrespiratorio, falleciendo.


En algunas de las víctimas de las fumigaciones realizadas por los acusados, se constató componentes químicos de producto fitosanitarios, como ser carbamato, fenol y glifosato». El glifosato es la base del producto de Monsanto Roundup, y se encuentra registrado en Paraguay con el nº 131, certificado de libre venta nº 629. Los demás componentes integran otro producto llamado Cypertec, que se utiliza mezclado con el Roundup, registrado bajo el nº 2287 con certificado de libre venta.

Si bien el certificado de defunción señala que Silvino murió de un paro cardiorrespiratorio, el tribunal consideró al agroquímico como el causante de la descompensación general del niño. Pero la pérdida de su hijo no finalizó la macabra secuencia de imágenes que Petrona recrea en su memoria cuando relata todo el sufrimiento que vivió. «Una hora después volvíamos con el cuerpito de mi hijo en un auto para enterrarlo en nuestra tierra. Yo lo llevaba sobre mí porque no me quería separar de él, cuando de repente del cuerpo ya muerto comenzó a salirle sangre media coagulada de sus oídos, nariz y boca. Nunca he visto una cosa igual», cuenta la mujer con la tragedia pintada en el rostro.

Si el agroquímico fue la causa, la desnutrición que mostraba el chico, producto de las míseras condiciones en que vive su familia, fue el contexto en que el envenenamiento encontró las condiciones para terminar con la vida de Silvino.

Fabricantes de la muerte


Según el Movimiento Mundial de Bosques (WRM por su sigla en inglés) «los impactos que los herbicidas a base de glifosato pueden tener sobre la salud humana son variados: daños genéticos, tumores en la piel, problemas de tiroides, anemia, dolores de cabeza, sangrado de nariz, mareos, cansancio, náuseas, irritaciones de ojos y piel, asma y dificultades respiratorias, entre otros. Diversos estudios indican que existe una relación entre los herbicidas a base de glifosato y el linfoma no Hodgkins, un tipo de cáncer». Los peritos que intervinieron en el juicio de Silvino señalaron que las intoxicaciones se producen por vía de la dermis en el 95% de los casos.

Pero falta de información sobre los productos de Monsanto no es nueva. Vale recordar que la misma empresa ocultó durante 50 años que el DDT era un producto cancerígeno. Ahora está prohibido.

Entre otras perlas curriculares, la empresa norteamericana fue una de las proveedoras del famoso Agente Naranja, agroquímico que el ejército norteamericano utilizó para desfoliar millones de hectáreas de selvas en Vietnam con el objetivo de combatir a las guerrillas que resistían la invasión, y que murieron o sufrieron graves consecuencias tras intoxicarse con el químico. Por el hecho la empresa debió pagar 80 millones de dólares en indemnizaciones a cientos de veteranos del ejército americano que sufren las consecuencias de haber estado en contacto con dicho producto, denominado naranja" por el color de los bidones donde se lo fraccionaba.


Las consecuencias entre la población vietnamita aún hoy no son mensurables pero sus efectos pueden observarse entre los fetos deformes que se encuentran, enfrascados, en el hospital Tu Du de la ciudad de Ho Chi Min.

La periodista e investigadora francesa Marie Monique Robin aseguró durante su reciente visita a Argentina, adonde llegó para difundir el documental El Mundo según Monsanto, que «el Roundup destruye todo, cualquier cultivo menos la soja transgénica, y genera gravísimos problemas de salud para las personas».

Petrona Villasboa y Juan Talavera tienen claro que esto es cierto. Su pelea, para que los culpables de la muerte de su hijo sean condenados sigue intacta. «Queremos que Monsanto se haga responsable del daño que nos ha causado. Y no vamos a dejar de pelear para que la muerte de nuestro hijo enseñe a los campesinos y trabajadores del campo lo que los agroquímicos les pueden generar a la salud de la gente», dice Petrona.

Mientras, la familia Talavera espera cobrar la indemnización del juicio civil que también ya ha ganado para dejar esa tierra envenenada.

- ¿A dónde van a ir Petrona?

- A Argentina, a Misiones. Allá dicen que están mejor.

Una familia perseguida por las tragedias

Petrona Villasboa forma parte de una familia que lleva décadas siendo perseguida por gobiernos, parapoliciales y hacendados paraguayos. Su padre, Manuel Villasboa, era un pequeño campesino que integró las legendarias Ligas Agrarias en la década del '70. Esta organización proponía entonces la reforma agraria en Paraguay, por lo que se granjeó la furia del dictador Alfredo Stroessner.

Petrona recuerda a su padre como un dirigente campesino luchador, sencillo y consecuente que nunca dio el brazo a torcer ante las injusticias cotidianas que sufrían las comunidades campesinas paraguayas. «Fue perseguido y torturado por la dictadura. Recuerdo como si fuera hoy un día que tuve que ver, con cinco años, como torturaban a mi papá haciéndolo tomar 10 litros de agua. Querían que dejara la lucha. Pero él huyó, dejó el lote que teníamos en el departamento Misiones, y toda la familia lo seguimos hacía el exilio interno en Obligado, un departamento ubicado al norte del país», cuenta Petrona.

Pero para que el hombre huyera los parapoliciales, que integraban una de las Comisiones Garrote –grupo denominado así por los instrumentos que utilizaban para apalear a los campesinos opositores a Stroessner hasta matarlos- les quemó el rancho a los Villasboa, después de robarles los animales y la cosecha lista para ser llevada al mercado.

De esta forma Petrona se ha acostumbrado a tener sucesivas pérdidas en su vida. Su cara está trazada por arrugas, desubicadas para sus 41 años. Pero es que la existencia no le da descanso a esta mujer aguerrida que pareciera llevar su destino a cuestas, como los esclavos en Egipto cargaban las piedras para construir las pirámides.

Tras el envenenamiento general que sufrió su familia con Roundup, una de sus hijas, de 17 años, tuvo un hijito que nació con una malformación llamada hidrocefalia. Los médicos les dijeron que la malformación podría ser genética pero que probablemente fuera producto del plaguicida que la adolescente había aspirado. Al igual que sus pares vietnamitas, la chica vio como su hijo se iba deformando a medida que crecía. Pero a los cinco meses el bebé murió. «Ella todavía no puede recuperarse del dolor que siente. Su compañero la dejó porque dice que ella no sirve para tener hijos», cuenta Petrona.

También murió un hermano de Petrona, Serapio Villasboa, apuñalado por la espalada el mismo año en que murió Silvino. «Lo encontraron tirado en un zanjón, con el cuerpo en estado de descomposición. Él fue uno de los que más me ayudó en los primeros momentos cuando no sabíamos qué hacer, tras la muerte de mi hijo. Lo asesinaron cuatro meses después de que muriera Silvino, pero todavía la justicia no ha encontrado al criminal que lo apuñaló. Para mí es imposible separar los crímenes de mi niño y de Serapio, todo tiene el mismo origen», afirma en voz baja pero firme.

La propia mujer fue amenazada de muerte por un peón de su vecino hacendado Schlender si no dejaba de reclamar justicia. «Uno me amagó con partirme la cabeza con un machete, acá a 300 metros de mi casa. Pero le dije que me mate porque no le voy a aflojar.

angelrojas@elmercuriodigital.es

El día de la universalización de la historia


Sobre el 12 de octubre

Por Freddy J. Melo

El 12 de octubre de 1492, que bajo el cristal de la visión eurocéntrica, unilateral, fue conmemorado durante siglos como Día del Descubrimiento de América, o de la Raza, dejó de ser eso para la mayor parte de los nuestramericanos de hoy y creo que para los sectores progresistas del mundo. Aquella visión confundió incluso a las mentes preclaras que iniciaron el desmontaje del entramado de la explotación social e iluminaron con foco creciente los caminos de la liberación humana, de modo que no ha sido fácil encontrarle a la fecha nombre ajustado, y parece muy difícil asignarle uno solo, aunque se viene imponiendo el de Día de la Resistencia Indígena.

Intentando un análisis, debe entendérselo en primer término como un hecho inevitable. El capitalismo, que en su fase mercantilista de acumulación originaria abría ya su “vocación” expansiva y se había adelantado en la región centromeridional de Europa, aspiraba a extender sus afanes y ajetreos hacia lo que para sus mercaderes y sabios eran los confines asiáticos del mundo. El marino que con mayor tesón imaginó la posibilidad de ensanchar esa ruta, genovés con muchos nudos de navegación, logró conseguir el patrocinio de los reyes de Aragón y Castilla, cabalgantes de dos épocas –Medioevo y Renacimiento--, porque en ese momento el afán unificador de ellos los enfrentaba a la nobleza feudal y los ponía al lado de los factores del comercio. El viaje de las carabelas fue, por consiguiente, una empresa del capitalismo naciente, de cuyo espíritu histórico Colón resulta ser sólo un eficiente y sin duda valeroso portabandera, por lo que la figura del Almirante no merece, bien mirado el asunto, ni la admiración acrítica, que refleja el punto de vista del conquistador, ni la repulsa ciega, que semeja un caso de enfermedad infantil. De no haber sido como fue, esa empresa se hubiese realizado inexorablemente con otros protagonistas.

Ahora bien, si de descubrir se trata, fue un doble descubrimiento. Para los de ultramar, el hallazgo de una porción de mundo y de humanidad de la que apenas algunos sospechaban la existencia; para los de aquí –incluyendo a los que luego serían criminalmente traídos desde el África--, la revelación de que no estaban solos ni limitados a sus dominios conocidos. Para los de acá, los de allá y los de más allá significó el nacimiento de la percepción universal de la historia, o de la prehistoria, sometidos todos como estamos al reino de la necesidad.

Tras esa consideración, ¿es sólo el Día de la Resistencia Indígena? Creo que también pudiera correrse el riesgo de la unilateralidad. Porque de lo ocurrido no podía derivar, como apunta Uslar Pietri, ni la prolongación de España o de Europa, ni la continuidad de las civilizaciones y culturas originarias desgraciadamente destruidas. Surgió inevitablemente un nuevo componente de humanidad, mestizo, multiétnico y pluricultural, y no podemos escapar a ese hecho, ni modificarlo. Cabe sólo reconocerlo, comprender y asimilar el derecho igual a la existencia, a la dignidad, a la conservación y desarrollo de los valores culturales y humanos de unos y otros, a la lucha común por un mundo libre de explotación, opresión y toda clase de discriminaciones y racismos. Nuestra Constitución Bolivariana recoge esa expresión de justicia. Y con ello hace honor al Libertador, quien precisamente es asimismo el Padre de este concepto, como lo plantea en su luminoso Discurso de Angostura: “Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo ni el americano del Norte, que más bien es un compuesto de África y América que una emanación de la Europa; pues que hasta la España misma deja de ser europea por su sangre africana (…). Es imposible asignar con propiedad a qué género humano pertenecemos (…) el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y éste se ha mezclado con el indio y con el europeo”. Y en la Carta de Jamaica: “Somos un pequeño género humano”.

A la luz de lo visto, el 12 de octubre parece ostentar una triple significación: es Día de la Invasión Europea a la América (en conciencia de que esta denominación del continente sería posterior), y por tanto repudiable; Día de la Resistencia Indígena Americana, y por tanto admirable; pero también, y permítaseme la osadía de asomarlo, lo que pudiéramos llamar Día de la Universalización de la Historia, o algo así, y por tanto objetivamente admisible para todos.

freddyjmelo@yahoo.es

sábado, 14 de marzo de 2009

La tortura, el racismo y la superpoblación en los presidios


BRASIL

Por Bruno Lima Rocha

Este artículo de nuestro corresponsal que analiza la situación penitenciaria y de corrupción del sistema policial y judicial en Brasil, está denunciando un mal que es común en casi toda nuestra Latinoamérica. Ni los gobiernos progresistas ni los de centro, ni los de derecha han logrado combatir eficazmente esta grave circunstancia que constituye un problema estructural en el continente.

El último relatorio del Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura, perteneciente a la ONU, respecto a los derechos humanos revela lo que ya todos sabíamos. Según este documento, en Brasil la tortura, la superpoblación de las cárceles y el racismo, son prácticas sistemáticas. Son tan corrientes como la corrupción, y se ejercen en las delegaciones, cuarteles y prisiones. El asunto no para ahí. Los crímenes cometidos por el Estado y sus representantes van más allá de la tortura física. La ONU señala que en Brasil el sistema judicial es corrupto y el racismo es parte de la estructura de la sociedad। Aunque toda denuncia sea válida ¿dónde están las novedades en ésta?


Hablando todavía del relatorio de la ONU, este organismo dice que “intimó al gobierno brasilero, ya en el 2005” a tomar medidas urgentes. No es posible dar crédito a esta “intimación”. Ningún gobierno se siente obligado a nada con ellas, a menos que exista sobre su cabeza la amenaza de un corte de recursos externos, de ayuda militar o de bloqueo económico. La ONU también “advierte” desde hace décadas al Japón para que acabe con la matanza de ballenas y no pasa nada. Las ballenas son exterminadas por los pesqueros japoneses sin ningún tipo de punición, hasta que alguna embarcación de propiedad de activistas ecológicos arremete con su proa y acaba con la fábrica flotante. Lo mismo ocurre cuando la ONU hace presión sobre cualquier gobierno। En el caso brasilero, el agravante es que la corrupción y la represión social son operadas por ex-militantes de izquierda asociados con el capital financiero.


Más cadenas para el पुएबलो


Respecto a derechos humanos, ya el Brasil era una vergüenza en la dictadura militar, y lo sigue siendo en la democracia neoliberal y de mercado. Para empeorar el dilema, el relatorio de la ONU critica la práctica de la tortura ¡pero elogia la construcción de cárceles! En efecto, en Brasil existe un déficit absurdo de sitios de reclusión y en todos los presidios existe superpoblación। Pero cualquier operador de Derecho en Brasil sabe que la construcción de penales urbanos, sólo aumenta la reincidencia y no recupera a casi nadie.


De acuerdo a las leyes que rigen la impunidad sistemática, en teoría las penitenciarías serían lugares para “recuperar” hombres y mujeres con trayectoria en el crimen। En los hechos sucede lo contrario. En Brasil los presidios son depósitos de seres humanos que llegan a transformarse en verdaderas escuelas de delincuencia. Es así, porque con la ausencia de un orden social solidario, con la represión estatal sumada a los hábitos criminales, la novela es una sola. En el primer capítulo el sujeto entra a detención primaria y queda en régimen semi-abierto. Como los procesos judiciales caminan a paso de tortuga, el preso huye y cuando es recapturado su hoja criminal aumentó. Al final, el que entró para cumplir una pena por delitos menores, termina siendo un profesional, con códigos de lealtad y honor de pandillas y acaba siendo un diplomado en crimen, muriendo antes de los treinta años.


El sistema no फल्ला

Se engaña quien piense que esto es una “falla del sistema”। No falla nada, porque cuando el “bandido” se recupera es precisamente cuando el sistema le permitió salirse. La máquina represiva funciona para triturar carne humana y no recupera a nadie. El propio espacio físico ya condiciona. Es imposible convivir en paz en una celda hecha para cuatro personas dónde están amontonados más de treinta hombres adultos.


Tanto la prisión como la tortura cumplen una tarea “pedagógica”, la de dejar explícito para la población lo que puede sucederle। Es un mensaje directo, dirigido a los estratos más pobres y desamparados, justo aquellos incluidos en el programa Bolsa Familia (recibiendo un valor mensual en dinero a través del Gobierno Federal).


Otra acción pedagógica además de la criminalización de la pobreza, es el racismo. La masa carcelaria brasilera, así como las víctimas de la represión están compuestas en buena parte por afrodescendientes. O sea que en pleno siglo XXI, el Estado ve a los negros como sospechosos en potencia.

El racismo, el desempleo y la violencia policial son la misma cosa

Es la misma lógica que decretó el crimen de vagancia en el pasaje del siglo XIX al XX, justo cuando las masas de esclavos libertos fueron a ocupar las favelas y lugares marginales. Con una población mayor que los puestos de trabajo disponibles, la solución de la clase dominante fue criminalizar el subempleo estructural. Los verdaderos criminales reforzaron una mentira histórica, la de que los negros y mulatos “eran delincuentes” y que quienes trabajaban duro eran solamente los emigrantes. Pero no todos los emigrantes eran “pacatos y corderos”, porque para los anarquistas y los organizados sindicalmente, esa clase dominante creó las Leyes Rápidas, decretando su expurgación y destierro en el campo de concentración de Clevelândia, en Amapá.

La estructura se mantuvo sin cambios en los aparatos represivos. En las décadas de los 50 y 60 empezaron a aparecer escuadrones especiales, agrupando a policías muy violentos y bajo sospecha de corrupción, que además de exterminar a los marginales, marcaban en las cachas de sus armas cuántas muertes habían logrado. El más famoso de estos criminales con licencia de policía fue el delegado titular del Departamento de Orden Político y Social de la Policía Civil del Estado de San Pablo (DOPS), Sergio Fernando Paranhos Fleury. El era la bestia que ejecutaba, en la primera mitad de la década de los 60, a pequeños traficantes y ladrones de automóviles, actuando en el Centro Viejo de la capital paulista. Estos hombres, entrenados en la violencia estatal en las calles, fueron los primeros equipos reclutados por la dictadura militar para operar la represión política. Si Fleury y su equipo torturaban y mataban, quien tenía el mando y la coordinación de estas acciones era otro delegado del DOPS. Esta delincuente se convirtió en político a partir de la década de los 90 y hoy se nombra como Romeo Tuna. Este genocida es hoy senador por el PTB de San Pablo y actúa entre los aliados del gobierno de Lula.

Con Lula y el PT, ARENA y la tortura continúan

En el gobierno de Lula los síntomas son muy parecidos. La presencia de miembros de ARENA (Alianza Renovadora Nacional, el partido de sustento de la dictadura militar) que ahora posan de demócratas, asegura que ningún genocida será molestado. También aseguran el secreto de los archivos de la dictadura, papeles éstos que están pudriéndose y desapareciendo. Así como el gobierno supuestamente de “izquierda” no movió un ápice en la política económica de banqueros, agiotistas y especuladores, tampoco cambió nada en el aparato judicial y policial. La nueva condena del relatorio de derechos humanos de la ONU prueba que sigue vigente la carta blanca para que la policía opere de la manera que quiera.

En noviembre de 2007 fue denunciado el caso de una adolescente presa en una celda masculina adulta en el estado de Pará. La gobernadora Ana Júlia (PT) sólo se ocupó porque el caso trascendió y se convirtió en escándalo internacional. Si no hubiera sido así, ella habría tomado las mismas medidas que toma respecto a la extracción ilegal de madera de la Amazonia paraense. O sea, no hubiera hecho nada. Su gobierno estatal es un reflejo de esta política, está aliado al mayor hombre de poder de la región, el diputado federal Jader Barbalho (PMDB-PA, madereras ilegales, políticos pentecostales de la Iglesia Universal y otros de la misma estirpe). Ana Júlia dijo que no sabía nada de la niña presa junto con hombres. Este es el sistema.

El ministro de derechos humanos tampoco sabe nada

Volviendo al relatorio, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura calificó las prácticas criminales de sistemáticas en Brasil. Ya el ministro-jefe de la Secretaría Especial de Derechos Humanos, Paulo Vannuchi, contestó esta calificación. Según él, “no se corresponde con la voluntad de las autoridades y no es sistemático”. Si no corresponde con la voluntad de las autoridades, se vuelve sistemático por omisión.

Quien calla otorga, y cualquier gobierno que permite la tortura es cómplice de ella.

blimarocha@via-rs.net

La farsa del alza de combustibles y alimentos


¿Crisis?


Bruno Lima रोचा


Vamos a exponer, sin exagerar números ni datos, la relación entre la crisis de combustibles y la de los alimentos, ambas caracterizadas por el alza violenta de los precios। Pero, atención, al contrario de aquello de que intentan convencernos los agentes de la media corporativa y el capitalismo aplicado a escala mundial, no estamos viviendo una crisis profunda ni nada parecido. En este momento la humanidad sufre loa ataques especulativos que implican el temor inflacionario en todo el mundo. Vamos a deconstruir cualquier fantasma delirante que alegue semejanzas entre el momento actual y las crisis de 1929 o del petroleo en 1973.


El problema nace en los Estados Unidos, dónde existe una perdida de credibilidad en las instituciones y empresas más importantes del Imperio। La falta de fe en los pilares del capitalismo estadounidense alcanza también a los medios de comunicación –de allí la disminución de tirajes de los diarios impresos- pasa por el bipartidismo viciado de demócratas y republicanos y afecta directamente a los operadores del mercado financiero, bancos y mega corredores de bolsa. Tampoco escapan las corporaciones transnacionales, las mismas que falsificaron sus balances frente a la receta del Banco Central de los EE.UU (FED). Esos pilares del capital del Imperio son los que dieron soporte al gobierno neoconservador de Bush hijo. Aprovechando la “ventana de oportunidades” surgida con los atentados del 11 de setiembre, cuando un presidente electo a partir de un fraude electoral pasa a liderar una cruzada mundial contra el terrorismo, las acciones de Bush Jr. traspasan todos los límites de lo tolerable, hasta para el “vale todo” capitalista.


Las mayores empresas del Imperio en los últimos ocho años vienen falseando balances, mintiéndole al mercado de capitales y vendiendo moneda corrupta en base a promesas. Una casa, financiada a través de una hipoteca bancaria, era “revendida” otras 36 veces, siendo dada como garantía para otros préstamos. Las deudas de la clase media estadounidense llevaron a la ejecución de hipotecas a más de un millón de familias, equivaliendo a cerca de cinco millones de personas sin techo de un momento a otro. No había cómo sustentar el sistema financiero desde el punto de vista de la legitimidad y así como hizo en Brasil el presidente Fernando Henrique Cardazo (1995-2002) con el programa de reestructuración financiera, el PROER de 1995, también conocido como “salva-bancos”- el FED intervino aplicando un ajuste financiero, infiltrando agentes de inteligencia en las casas bancarias y los fondos de inversión, e intentando regular un poco el juego especulativo. En los escándalos producidos por el fraude en los balances en perjuicio de los inversores, tuvieron que ver empresas gigantes entre las que se encontraron Merrill Lynch, Goldman Sach, Enron, Bear Sterns y Arthur Andersen. Lo mismo sucedió con la quiebra de Malasia en 1997 y 1998, cuando el ataque especulativo y las locuras de los operadores del banco inglés Baring Brothers pusieron tras las rejas a un operador financiero, que pagara por toda la institución, el precio de la insensatez. Ahora ocurre lo mismo, cuando el FBI arresta a algunos ejecutivos. El “ajuste” es apenas eso, perder algún dedo para salvar la mano.

La faena pasa por la propia casa del Imperio, y ahora el blanco del furor especulativo son los bienes estratégicos que los operadores del capitalismo global llaman “commodities”. Esto sucede porque el “Complejo Militar-Industrial” abre un hueco sin fondo en la deuda pública (interna) de los EE.UU. y obliga al mundo entero a comprar en dólares y a sustentar las intervenciones imperialistas para controlar el petróleo en el mundo. El alza del “oro negro” justifica todo. Encubre una guerra sin fin en Irak, dónde el gobierno de Estados Unidos gasta U$ 2.000 por segundo mientras genera los mayores lucros de la historia para las transnacionales ejecutoras de contratos con sus fuerzas armadas. Esta alza justifica las defensas de las reservas mundiales, avanza contra el santuario ecológico de Alaska, busca quebrar a las petroleras estatales –como sucedió en Brasil, con el robo de los secretos de los notebooks de PETROBRÁS transportados por la Halliburton, fortalece el lobby sionista en Washington (fuerza ésta que sólo con lobbystas y hombres de marketing emplea a más de 7।000 funcionarios), e implica el chantaje global contra países productores de petróleo como Irán y Venezuela.


Es siempre la misma técnica: se anuncia una crisis productiva, que en verdad no pasa de especulación y mentiras mediáticas, para apoyar la acción imperial।


Con la “escasez” de alimentos esta farsa histórica se repite. Con los gobiernos de países subdesarrollados como Brasil, India y Argentina dolarizando sus productos primarios, incentivando sus exportaciones, con el aumento del área plantada en Europa y EE.UU. para biocombustibles; el precio final de los alimentos es impuesto por los países rícos y financiado por los países pobres. Los precios suben porque así es más caro para los países centrales financiar la producción de sus agricultores. Pero es necesario comprender este dato absoluto, el mundo tiene abundancia de alimentos y escasez de distribución. Sólo la Argentina produce comida para alimentar a 300 millones de habitantes। Este país hermano tiene menos de 40 millones de habitantes y podría dar de comer a más de la mitad de los 517 millones de latinoamericanos.


Lo que encarece los alimentos en países como Brasil, es que no existe subsidio agrícola, y la reducción de presupuesto va siempre hacia la agricultura familiar। Para la zafra 2008/2009 el gobierno de Lula va a invertir seis veces más en los monocultivos de exportación que en la agricultura familiar y campesina. De esta forma, el llamado “agronegocio” que se desarrolla a partir del financiamiento público y que produce con venenos y semillas transgénicas, vuelve más caro para los consumidores el alimento producido sin ayuda del estado para consumo interno.


Lo mismo sucede con los biocombustibles, y el caso brasilero es el más llamativo। Sólo Brasil tiene petróleo y planta menos del 2% de su área cultivable en caña de azúcar. Lo mismo ocurre con el alcohol y demás biocombustibles. El monocultivo es dañino, el Estado no interviene con regulaciones, y los productores industriales se hacen la fiesta del lucro fácil, apostando al mercado futuro (en “alza” por escasez).


Todo esto sin “necesidad real””, porque la trampa está en el modelo productivo. Es perfectamente viable la construcción de pequeñas usinas de alcohol a muy bajo costo, capaces de generar combustible baratísimo para consumo local. Pero como el país está bajo el control de ejecutivos con visión imperial, siempre ven la gran escala y el uso de la tierra para generar “commodities” de exportación. El problema es casi siempre del control administrativo y político de PETROBRAS, que bajo el mando de neoliberales, piensa y actúa como una transnacional, regulando los precios internos en Brasil a partir de los de exportación. El país tiene autonomía de extracción, reservas enormes todavía vírgenes y necesitaría invertir en refinación y producción. Con eso bajaría los precios internos, generando una política de subsidio de la producción brasilera.

Esto sólo es posible en el Brasil a través de una revolución।


Este es el tipo de debate que no es conveniente para los neoliberales que comandan los puestos claves del Ministerio de Minas y Energía y a las empresas asociadas a este sector. La generación de un modelo opuesto es simple, y el mejor ejemplo es en este caso el de Venezuela. Luego que los trabajadores tomaron PDVSA, a partir de un conflicto directo, la gasolina y los combustibles salen a precio de costo dentro del país. Esto es lo que nadie dice. Tenemos reservas en Brasil para los próximos 50 años, lo que no tenemos es una política de precios justos dentro de Brasil.

blimarocha@via-rs.net

Soya, la reina del Sur (2)


El agronegocio en Sudamérica

Por Bruno Lima Rocha

El debate de fondo respecto a la soya trata tanto de la soberanía de los países de América Latina (en especial los del Cono Sur) como de la función de los alimentos en el Siglo XXI. En el primer caso, tenemos la repetición de un problema ya conocido, cuando toda la economía de Brasil dependía de la cultura del café. El crack de la bolsa de Nueva Cork en 1929 fue el apogeo de una crisis ya anunciada. No fue por falta de avisos, pero sí con certeza por ausencia de planificación. El Brasil de 2008 es otro. Somos la 11ª economía del mundo, y tenemos experiencia en distintas áreas. Sólo seremos “sorprendidos” como pueblo o nación, si los gobernantes de este país así lo quieren. El asunto es delicado, porque estamos hablando de un sector gigantesco. Todo el agronegocio en Brasil tiene un superávit proyectado entre 55.000 y 60.000 millones de dólares.

En el otro lado del mundo, el sitio de destino de la mayor parte de la soyicultura brasilera, fue hecho un importante anuncio en la última semana del año 2007. El ministro de finanzas de China, Xie Xuren afirmó que su gobierno mantendrá la tarifa de importación de soya en el simbólico porcentaje del 1%. Esta tarifa fue mantenida hasta el 1º de marzo, con la finalidad de asegurar un buen abastecimiento de aceite comestible al voraz mercado chino. En estos momentos no existe un límite para saciar ese apetito. En el mediano plazo quedaremos todos a merced de los “humores y señales” de China, en el caso que la próxima mayor potencia del mundo altere su política de importación.

Una alternativa para la disminución de exportación de soya y granos en general apunta a otra discusión. Porque otro debate es el destino de los alimentos y las materias primas.

El peligro es utilizar grandes áreas de monocultivo. Si los combustibles fósiles son contaminantes y no renovables, podemos afirmar lo mismo respecto de los recursos hídricos (para la irrigación en gran escala), el uso de pesticidas y el control de toda la cadena de insumos por unas pocas transnacionales también productoras de transgénicos.

La investigación agropecuaria brasilera es de punta y da buenos resultados. Esto no está en discusión, pero sí lo está el tipo de investigación aplicada y su destino. En el momento en que la balanza comercial permanece apoyada sobre la producción primaria en dimensiones absurdas, el país ya hizo una elección y va a pagar el precio de ella. No hay superávit que suplante el uso y el avance desregulado del plantío de soya en la Amazonia.

Con nuestros vecinos ocurre algo parecido. El gobierno del Frente Amplio en Uruguay no sólo mantuvo el modelo del agronegocio, sino que lo incentivó. En el Uruguay, un país de tierras fértiles y población envejecida, con una provincia despoblada, el área plantada de soya alcanzó 425 mil hectáreas. Esto equivale un aumento del 5000%, o más de cincuenta veces, del área cultivada con esta oleaginosa en la zafra de 1999/2000. Como siempre, el foco de exportación es China.

Este analista concuerda con la evaluación de la empresa consultora uruguaya, especializada en el agro como negocio, Blasona & Tardáguila. Afirman que el Cono Sur la soya va rediseñando tanto al sector primario como a la economía y la política regional. Es el tipo de información que debe ser tenida en cuenta. Esta empresa lidera el sector en la Banda Oriental y jamás haría alarmismo contra una cultura de cultivo que les rinde muchos dividendos.

Los costos sociales y los problemas a largo plazo ya se hacen notar. La soya lidera la balanza comercial de Brasil y Uruguay además de tapar el hueco del déficit público en la Argentina. Otros dos países sufren también directamente los efectos de la soyicultura, el Paraguay y Bolivia.

La leva de “brasilguayos” es ahora seguida por la de “uruparaguayos”. Con la valorización de las tierras de la campaña uruguaya, nuestros vecinos de más al sur siguen los pasos de los gaúchos brasileros que su mudaron para el Paraguay al final de la década de los 60. Nuevas áreas de selva y de chaco van siendo derrumbadas para el plantío de soya y el resultado social es un nuevo éxodo rural, esta vez con guaraníes expulsados de sus tierras ancestrales. Los nuevos colonizadores compran tierras todavía baratas y fumigan las áreas. El resultado tiene dos versiones: La de la victoria comercial, con el Paraguay en 2007 llegando por primera vez en la historia a la marca de 1.000 millones de dólares en exportación de soya. Y la de la derrota étnico-cultural. El pueblo originario, cuyo idioma es aprendido en las escuelas, ve sus descendientes, los guaraníes de hoy, acampados y vagando en Asunción. Es otra bomba de tiempo social funcionando en América Latina.

En Bolivia, cuya área agrocultivable también cuenta con la presencia de los productores brasileros, una de las plantaciones de mayor rendimiento en la provincia de Santa Cruz es precisamente la soya. Lo interesante del caso boliviano es que la mayoría de los que cultivan la soya en Santa Cruz son micro y pequeños productores. Aún así, la intermediación es hecha por la Cámara Agropecuaria de Oriente (CAO) y por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO). Una de las medidas del gobierno de Evo Morales es quebrar el monopolio de representación y conceder créditos agrícolas directamente a los pequeños productores cruceños.

Volviendo al caso brasilero, no quedan dudas que el agronegocio es la locomotora de la economía brasilera, empujando la balanza comercial y garantizando el superávit primario. La tasa bruta de exportaciones del sector primario aumentó 18,2% en 2007, con un superávit de 16,4% superior al de 2006. En valores absolutos el agro brasilero exportó U$ 58.410 millones, logrando un superávit en la balanza de U$ 49.7000 millones. Entre los veinte productos más rentables de la agricultura brasilera, la soya es el líder, con una renta proyectada para el 2008 de R$ 32.400 millones, siendo cultivada en Rio Grande y la Amazonia. No está en discusión la lucratividad de la soya y otros monocultivos. El debate en Brasil y en el continente es evaluar las consecuencias estratégicas de esto.

blimarocha@via-rs.net